Curioso. Todavía sigo entrando sola. Y casi siempre yendo sola. Comprandome los medicamentos sola. Acostandome con fiebre sola. Entre tantas otras cosas. Pensando en estas cosas que para el mundo pueden parecer tontas y sin importancia pero que para mí significan todo y cambiarían mi vida completamente.
martes, 4 de abril de 2017
Sola
En general logro pasar los días sin que nada me afecte demasiado. Logro esquivar casi siempre los pensamientos negativos pero cuando me siento mal fisicamente, estoy enferma o con fiebre todo me golpea de repente. Me siento expuesta y vulnerable, como hecha de un cristal resquebrajado al que si lo miran un poco mal se rompe en mil pedazos. Y es entonces donde busco mas que nada que me den amor y paciencia y no se si me estaré rodeando de las personas equivocadas pero jamás lo encuentro. Me da tanta pena por mí cuando me quedo mirando fijamente algo que evocó recuerdos tristes y la persona que tengo algo no se da cuenta. Cuando le pregunto algo con la esperanza de que su respuesta me haga sentir mejor pero cuando contesta lo único que hace es romperme un poco más el corazón y hacerme sentir más sola. Tengo como una fantasía que estoy segura que para el 90% de la gente es algo normal, en la que mi máma me acompaña al médico y hace esas cosas de madre como no dejarte hablar y contarle todo el problema ella al doctor y que a vos ni te registren, que no tengas la responsabilidad de explicarte, que ella agarre las recetas y que te las compre en la farmacia cuando vos seguramente no tenes ni la más mínima idea de lo que te están dando pero confías ciegamente en lo que ella está haciendo. Bueno, una demostración de amor para mí sería que alguien entre conmigo al consultorio sin vergüenza porque su preocupación por mí excede cualquier otro sentimiento. Que se ocupe de mí por un rato sabiendo que estoy enferma. Que me apoye haciendo lo que este a su alcance. Como trayendome un té o una manta. Queriendose qiedar conmigo porqie yo sognifico su mundo y no hay otra cosa que preferiría estar haciendo.
sábado, 4 de marzo de 2017
Perdida.
Cierro los ojos y te veo. Te extraño, te necesito. Quisiera que estuvieras aca, aconsejandome, retandome, haciendome reir. Dios sabe que lo necesito. Estoy tan perdida sin tu amor. Es como si faltara una parte de mi y estoy buscando en los demas ese amor incondicional que vos deberias haberme dado siempre. Pero jamas lo encuentro. Porque ese tipo de amor inquebrantable solo es el de una madre. Y yo lo busco en amigos, novios, hermanos. Y no existe. Nunca existió. Persigo una fantasia. Sin vos estoy vacia, sola, perdida. Siempre lo estuve. Pero por mi tendencia a negar las cosas no lo pude ver. Hoy abrí los ojos dieciséis años después y me di cuenta que nunca te superé, sin vos no puedo vivir. Siempre te busco en los demás y nunca estás ahí. Jamás te encuentro. No puedo ser feliz sin tu amor incondicional. Ya no vivo de sueños. Estoy con los pies en la tierra y duele mas que nunca saber que jamás estarás acá. Como voy a poder algun día tener hijos cuando no se lo que es ser una madre, no se lo que eso significa, no se que es una familia, no se nada. Estoy perdida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)