jueves, 18 de julio de 2013

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Cerrá los ojos. Nop, estás haciendo trampa. Si seguís leyendo esto es  ¡porque están abiertos! Cerralos…







…. Espero que los hayas cerrado sino me voy a enojar. Ya los podes abrir. Quiero decirte que sos una persona única. Tan perfecta. Cosas especiales rebalsan de vos. Cualquier podría quererte. sos la perfeccion tanto por fuera como por dentro. Nunca permitas que te digan lo contrario o te hagan sentir que sos menos que eso. Leeme. Te digo la verdad. Capaz no te conozca, no sepa tu historia pero nunca dejes que alguien se lleve lo bueno que hay en vos. Porque todos tienen algo bueno. Y estoy segura que vos también. Sonreí. Yo ya sé que me estás leyendo. Decí todas las cosas buenas en vos alta y alegrate aunque sea una, media o muchas, algo hay. No podes escapar de la belleza del mundo.

Libros.



Construí castillos y castillos de historias. Nadé en infinitas sopas de letras. Armé y desarmé frases. Analicé sentimientos ajenos millones de veces. Me sentí la protagonista de tantos cuentos diferentes y hasta escribí unos pocos yo misma. Las ideas se atoraron en mi cabeza suplicando por salir. Me senté en innumerables mundos y escenarios fantasiosos. Me enamoré de tantos personajes hermosos y lloré la pérdida de muchos más. Jugué a predecir lo que pasaría e inventé posibles futuros ideales. Me deprimí, me puse feliz, grité y emocioné con tantos libros y también me enojé con aquellos que no tenían los finales felices que yo quería ¿Pero cómo seguir enojada con los libros de finales reales? Destruí mis ojos tratando desesperadamente de escapar de la vida real, porque entendí que la fantasía es mejor que la realidad. Que vivir los problemas de otros es mejor que vivir los propios. Pensar en personas inexistentes es mejor que pensar en las que alguna vez fueron  verdaderas. Alterné mi tiempo entre realidad y fantasía, fantasía y realidad. Y casi pasé el mismo tiempo en cada una de ellas. Con algo tan chiquito puedo viajar tan lejos y explorar tanto, que aunque se que es raro y está mal pasar tanto tiempo perdida en laberintos de ilusiones, no lo puedo dejar. Porque nunca fui tan feliz como adentro de un libro.

Tal vez.



Tal vez lo que pasa no sea nada, tal vez, lo sea todo. Una palabra mal dicha, tal vez nada. Un grito desesperado, tal vez todo. Una imagen mal formada, tal vez nada. Una imagen destrozada, tal vez todo. Un recuerdo reprimido, tal vez nada. Un recuerdo explosivo, tal vez todo. Mis ojos rebalsando en lágrimas, tal vez nada. Los tuyos derramándolas, tal vez todo. Una charla sin sentido, tal vez nada. Un tema profundo no dicho, tal vez todo. Un momento cualquiera en el que me conociste, tal vez nada. Un momento específico donde realmente me viste, tal vez todo. Flores creciendo, tal vez nada. Esa flor falleciendo, tal vez todo. Risas y diversión, tal vez nada. Una sola pequeña sonrisa verdadera, tal vez todo. Sueños borrosos, tal vez nada. Uno solo nítido, tal vez todo. Horas de conversaciones, tal vez nada. Una sola pregunta, tal vez todo. A un momento nada, al otro todo. Hoy, tal vez nada, mañana tal vez todo.

martes, 16 de julio de 2013

Esperanza ciega y persistencia.



Que no muestre interés no quiere decir que no esté interesada. Que corra lejos de ti no quiere decir que no quiera estar a tu lado. Que mire en otra dirección no significa que no me muera por encontrarme con la mirada de tus ojos claros. Que ignore mensajes solo acentúa mis enormes ganas de contestarte. Sé que solo ves rechazo, pero detrás de él se esconde un gran anhelo. Solo estoy demasiada asustada de sentir. Nunca nadie me enseñó como hacerlo. Teneme paciencia y esperame. Probablemente no valga la pena pero te pido que mires mas allá del humo y los espejos. Que no creas todo lo que ves, porque amor, no todo es lo que parece. Y se que con tiempo, con tu enorme fuerza de voluntad, voy a poder romper los estereotipos sociales y abrirme, porque muy en el fondo sé que me estoy perdiendo una persona maravillosa inventandome excusas sin sentido. Pero, te juro, es más fuerte que yo, no soy inalcanzable ni impenetrable, solo esperame. Te lo suplico. Aposta por mí. Tan solo una vez. Solo pido un poco de esperanza ciega y persistencia ¿Crees poder hacerlo?

Tratame bien.






A veces me pregunto si soy yo la susceptible o de verdad ya la gente no se da cuenta de lo mal que tratan a los demás. Nadie puede ponerse en el lugar del otro. Caminan por la vida sin mirar a los costados, sin importarles nada más que sí mismos. Y es tan triste. Ni las personas más allegadas pueden por una vez en su vida ponerse en tu lugar. No se dan cuenta que con pequeñas cosas lastiman más y más. Que en vez de criticarte y mostrar indiferencia podrían por una vez tratarte suavemente. Yo creo que no es tan difícil. Te lo suplico, tratame bien. No se dan cuenta que a veces un solo mensaje mal redactado pueden herir tanto o que no se paren un segundo a pensar en el otro puede hacer tanto daño. Llega un punto en el que pongo pausa a mi vida y pienso si de verdad a aquellos quienes yo considero tan importantes les importo o solo muestran un gentil interés cuando les conviene. ¿Soy demasiado sensible al mundo o los demás son muy fríos ante él? De una forma u otro, me lastiman. Solo pido un trato suave y gentil. Un destello de humanidad.

miércoles, 10 de julio de 2013

Deutschland.

Vivía feliz porque no conocía otra cosa. Vivía día a día sola en mi casa contenta de que así sea. Vivía sin que nunca nadie me haga la comida al mediodía porque siempre había sido así. Vivía sin que nadie se preocupara por las cosas insignificantes y no importaba. Vivía otra vida, vivía en otra cultura. Vivía sin esta comida, sin este enorme desayuno. Vivía levantándome tarde todos los días, vivía comiendo siempre del delivery. Vivía sin una casa donde hay cinco personitas revoltosas y divertidas. Vivía sin una pareja de padres que se aman y se lo dicen todos los días. Vivía sin una mamá que me me lleve a comprar cada vez que quiero. Vivía sin sus historias locas. Vivía sin este frió atroz. Vivía de otra manera. Pero llegue acá y me demostraron que todo lo que conocía podía ser mejor, que hay una manera diferente en la que hacer las cosas. Me mostraron que podes levantarte temprano los fin de semana, me enseñaron que los trenes si pueden llegar puntuales, que podes mesclar salado y dulce en un solo desayuno, que podes reírte en otro idioma, que podes compartir cosas de otra cultura. Me enseñaron que a pesar de ser totalmente diferentes me podían aceptar y hacer sentir querida igual. Borraron mis conceptos equivocados sobre su cultura y pintaron un escenario nuevo de miles de oportunidades. Me iluminaron con sus miles de conocimientos y me dieron ganas de aprender. Hicieron que a pesar de estar a miles y miles de kilómetros de mi casa me sintiera en mi propio hogar. Hicieron de unos tres meses a los cuales no les veía futuro la experiencia mas linda de mi vida. Hicieron que ahora que tengo que irme me quiera quedar. Van a hacer que los extrañe muchísimo.


Gracias a mi familia alemana por darme y enseñarme tanto en tan poco tiempo. Los considero mi segunda familia. Los amo.