Estoy perdiéndome en tus ojos.
Pero solo veo crueldad cuando me miras.
Estoy suplicando y rogando .
Pero ni un poco de piedad se filtra en vos.
Sonríes ante la visión de mis lágrimas
y a pesar de que ni siquiera te acercas
lloro con más fuerza de la que me creí
capaz.
Todo se vuelve rojo, y te difuminas.
Algo dentro de mi cede.
Cedo el poco control al que me aferraba.
Quiero que me toques y sentir que sos real.
Te acercas y me derrito y caigo y caigo.
La euforia ante tus demandas.
La frustración ante tu enojo.
Solo deseo volar más alto.
Y sos mejor que cualquier droga que haya
probado.
No te puedo dejar porque tu mente
entiende a la mia.
Todas esas sensaciones me hacen gritar.
Pero nunca va a enserio, siempre quiero más.
Es cuando estoy sola en la calle
que me pregunto si lo que hacemos está bien.
Si está mal que no se lo pueda decir a
nadie
o si tan solo hay que sentirlo para
entenderlo.
Es nuestro pequeño tabú.
Tan hermoso para nosotros.
Tan aborrecido por los demás.
Pero nada de eso importa cuando tus manos
me hacen sentir tanto dolor
y luego tan bien.
Prefiero callar a escuchar las críticas
sobre nuestra relación.
Me arrastraría para conservarte
Conservar esta burbuja de serotonina.
Sos todo una visión cuando lloras conmigo
y me consuelas en tu regazo.
Cuando estoy ahí el mal de afuera
nunca logra alcanzarme.
No hay secretos porque todos ellos ya
fueron aceptados.
Todo es rojo.
Inspirado en Colors de Halsey y Fifty Shades of Grey.
No hay comentarios:
Publicar un comentario