Estoy en la mitad de quien quiero ser y la nena asustada y
llena de dolor que fui. Entre la adulta responsable que no llora en la que me
tengo que convertir y la chica perdida que solo quiere ser salvada. Estoy entre
la mujer y la niña. Entre la que sabe que no existen los cuentos de hadas y la
que le grita que se calle porque desesperadamente quiere creerlos. Por un lado
la adulta sabe que no tiene que confiar en nadie, pero la nena lo que mas
quiere es confiar. La mayor finge sonrisas, la pequeña rie naturalmente todo
el tiempo. La mas grande se preocupa todo, la mas chica sabe salir adelante. La
adulta sabe que esta rota, la nena piensa que no. Pero las dos se sienten
solas, las dos están tristes. Solamente que una lo esconde y la otra no. La mujer
sab
e que tiene que seguir adelante pero la niña solo quiere acurrucarse y
llorar hasta que alguien venga a por ella. Las dos se gritan que están equivocadas.
La grande hace llorar a la pequeña diciéndole que es ilusa y una idiota
esperanzada, que va a esperar por siempre si cree que alguien va a venir a
salvarla y que la magia no existe, que el amor es para tontos, la nena llorando
le contesta que ella es amargada y totalmente
triste, que con esa actitud negativa nadie la va a querer, que tiene que creer
y confiar para poder ser feliz. En cambio yo, no soy ni la una ni la otra, soy
una mitad de cada una, que se contradice todo el tiempo. Siento algo y hago
otra cosa, digo lo contrario a lo que pienso.
No puedo encontrarme, no se quien soy, no se lo que voy a ser.

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