Corazón hecho de humo todavía no puedo olvidarte. Quedate,
te suplico, con tu sonrisa de colores descalza por la casa. Con tu vestido blanco
de seda bailando en el jardín. Lo que construiste se empieza a marchitar. Las
plantas que plantaste el invierno las seco. Los muebles que compraste el frio
los arruinó. Y tu ropa ahora solo huele a humedad mientras yo solo quiero
llorar. Mis recuerdos como arcilla el tiempo los moldeó y si bien recuerdo tus
palabras, tu voz se desfiguró. Ángel de carita sucia quedate por favor. No puedo
vivir sin tus caricias de amor. Madre y creadora de mi vida, quiero verte
volver cada día. El tiempo se me resbala entre los dedos mientras espero,
solita y con miedo, volver a ver tus ojos brillantes y eternos. Tu fecha de
cumpleaños otra ya la ocupó y quiero creer que en alguna parte estas vos. La soledad
invade toda la casa ahora que el olor de tu comida no se siente en las mañanas.
Mujer que viaja con el viento y vive en las estrellas, te persigo en cada uno
de mis sueños mientras anhelo tu regreso. Señora de los mares y recuerdos, mis lágrimas
y dolor solo derivan de mi inmenso amor hacia vos. Si bien todo lo que dejaste
ya no está, tu alma está grabada en cada parte mi ser recordándome que nunca va
a desaparecer. Tu pintura en blanco y negro está colgada en mi habitación y me sonríe
aun en los días donde solo siento dolor.
Mi triste corazón siempre te va a amar y jamás te va a olvidar.
Inspirada en una madre única con la que no tuve la suerte
de compartir más tiempo de mi vida. Te amo.

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