Anhelo ser la suave luz del amanecer.
Tan pura y siempre hermosa.
Quiero ser la parte blanca con el punto negro en el medio.
Temo amor, que te enamoraste de lo que siempre intente ser.
Y hoy admito: no hay nada más opresivo y autodestructivo que fingir.
No fue maldad, simplemente quise subir el listón para mí.
Resultó que me gustó más mi verdadero yo que a vos.
Me consumo encerrando a mis demonios.
Jamás te pediría que hagas semejante cosa por mí.
No podes seguir amandome por la mitad.
Simplemente porque no me alcanza.
Pero es más de lo que nunca tuve.
Que dulzura tan fría.
Tu amor no abarca todas mis partes?
Se supone que me encadene parcialmente?
Que solo muestre mi perfil bueno?
Yo ni siquiera puedo juzgarte por no querer ver cuando caigo de la cima.
Pero yo sí debo aceptarme y no puedo si vivo dentro de tu rectángulo de conocidos límites.
No pido tu rendición, pido tu aceptación.
Yo ya te amo completamente, sin exclusiones ni excepciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario