Es un segundo en la vida mientras estas corriendo porque
entras tarde a clase que te das cuenta que todo se pasa demasiado rápido. Pensás
un segundo en como llegaste a donde estas y te das cuenta que no tenés ni la
menor idea. ¿Cómo llegamos hasta acá? Entre si y nos, entre el frio y el calor,
el día y la noche, entre que vamos y venimos no nos damos cuenta que inconscientemente
estamos siguiendo un camino, un paso a la vez. Es como el movimiento de la
tierra, es tan lento y suave que no te das cuenta que está girando pero de
repente pasaste del invierno al verano. Es ese momento irrepetible que miras
algo y decís, por dios tiempo, dejame respirar, dame un descanso así puedo
parar y ver a donde estoy yendo. Pero te volvés a dar cuenta que llegas tarde y
que lo que pensaste ya quedo en el pasado y si no te apresuras se te escapa el
futuro. Así que sacudís la cabeza, sonreís, y apuras el paso guardando ese
pensamiento en el final de una lista infinita en las que en algún momento algún
día deberás pensar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario