miércoles, 27 de agosto de 2014

La diferencia.



Es que el más difíciles de los amores son entre los opuestos porque se atraen pero no pueden descubrir el motivo. Es que si me pongo a pensar en nosotros dos se me ocurren infinitas diferencias pero casi no puedo encontrar una coincidencia. Pero debe haber una razón por la cual en las páginas para encontrar pareja te juntan con el usuario que más cosas parecidas a uno tiene. ¿Son esas páginas un fracaso y los que lo pensaron unos tontos o somos nosotros un accidente de la naturaleza como los imanes? ¿No tendríamos que compartir algo más que el amor? ¿Es eso suficiente para siempre o al final siempre se acaba? Es que, amor, cuando pienso en vos, pienso en mi opuesto, en que te amo y si tengo que elegir la más abismal diferencia, la que mas inseguridad me genera, eligiría sin duda a nuestros ojos. Es que es tan curioso que los tuyos reflejen directamente tu alma, que cuando los miro te veo tal cual sos, con todos tu defectos, tus virtudes y tus sentimientos. No puedo salir del asombro cada vez que miro a esos ojos claros enormes y puedo saber lo que te pasa, sé que no me van a sorprender de la nada porque son totalmente transparentes. Y creo es lo que más amo de vos. Pero cuando vos miras a los míos solo ves tu propio reflejo. Son tan oscuros que no se puede ver para adentro sino que solo te devuelven tu propia imagen. Están escudados y tristes pero nadie lo ve. Están diseñados para esconder absolutamente todo y no para abrirse al mundo como los tuyos. No importa cuánto se miren unos a los otros nunca van a poder comunicarse entre sí porque hablan idiomas diferentes, pertenecen a mundos distintos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario