lunes, 11 de agosto de 2014

Mutter.

Casi un cumpleaños más que no se ni cuantos años tendrías. Casi un día más que me recuerda que no te tengo y una noche más que se me caen las lágrimas mientras me imagino que sería hoy de mi vida si no te hubieras ido. Ya ningún consuelo o excusa que pueda escuchar me parece razonable y estoy segura de que ya me las se todas. No hay palabras, canciones o frases de aliento que me puedan hacer sentir mejor. Se convirtió en parte de la rutina encerrarme en una habitacion diez minutos al día y llorarte. Puedo estar en el medio de cualquier charla y en cualquier lugar del mundo pero siempre va a haber algo, una pequeña cosa escondida y camuflada que me recuerde que no te tengo. Que me faltó, me falta y me faltará una mamá. Es que solo con escuchar "mamá" algo en mi se quiebra otra vez. Esos mal humores repentinos, incomprensibles, esas caras tristes de la nada, esos ojos llorosos fugaces son porque algo que dijeron, algo que hicieron, algo que pasó me hizo acordar lo mucho que me duele no tenerla. Estoy tan cansada de escuchar que el tiempo cura todo. Porque ya pasó mucho tiempo y me sigue doliendo tanto como antes. Solo que ahora se reprimirlo en público lo suficiente como para que no se den cuenta lo que me pasa y poder llorar después en paz y en soledad. Y escribo porque no hay nadie con quien lo pueda hablar y sino lo saco sino siento que al menos alguien en el mundo comprende, me siento morir un poquito más. Por eso las infinitas entradas dedicadas a una mamá que ya apenas recuerdo. Me frustra saber cuanto la necesito a pesar de los años y cuanto influyó su perdida en todas las decisiones que tomo. Me acostumbré a vivir con un dolor sordo a diario, jamás lo superé. Y si bien la esperanza es lo último que se pierde a veces solo siento que nunca voy a poder ser completamente feliz, que siempre me va a faltar mi mamá.

Feliz cumpleaños mamá.

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